Ya es de todos conocido los múltiples beneficios que tiene un estilo de vida saludable con rutinas de ejercicio que nos permitan mantener nuestro peso corporal y fortalecer el sistema inmune, entre muchos otros beneficios, pero… ¡Ya sé!, hace mucho frío, sólo se antoja estar tomando cosas calientes, estar metida en la cama viendo pelis o leyendo un buen libro, y acurrucarse con las cobijas hasta el cuello.¿Quién puede resistirse a semejante placer?

Pues sí, con todo y lo tentador que puede resultar no querer salir de la cama, no hay nada peor que la inactividad en época de frío, y a continuación te cuento porque:
Primero que nada, ya sabes que caminar diariamente por lo menos 30 minutos al día mejora tu salud física y mental, manteniendo el control de tu peso corporal y fortaleciendo tus músculos y huesos, reduciendo los niveles de estrés, y mejorando la calidad de un buen descanso, todo eso ya lo sabes de sobra.
Lo que seguro desconoces es que la época invernal y las bajas temperaturas influyen en tu bienestar y en tu estado de ánimo.
Te explico, la falta de movimiento dificulta la circulación sanguínea y el mantenimiento de la temperatura corporal. Cuando hace frío, el cuerpo reacciona y activa ciertos mecanismos de defensa para generar calor, entre los que se encuentran:
La vasoconstricción (para proteger los órganos vitales), el temblor para generar calor y la reducción del metabolismo, que puede afectar el funcionamiento de los órganos y aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Relación entre bajas temperaturas y estado de ánimo
Las bajas temperaturas y menor cantidad de luz solar se relacionan con un estado de ánimo deprimido porque disminuye la producción de neurotransmisores (serotonina y vitamina D) que nos dan sensación de bienestar, energía y concentración.
La disminución de estos neurotransmisores provoca fatiga, tristeza y apatía.
Adicionalmente, el frío puede hacer que el cuerpo quiera conservar energía, lo que lleva a una sensación de letargo y una mayor tendencia a quedarse en casa provocando reducción en la actividad social y aislamiento.
Cuando estos síntomas son más severos, se manifiesta el “trastorno afectivo estacional” (TAE), considerado como una forma de depresión relacionada con los cambios estacionales y que desaparece en primavera o verano. Los síntomas comunes incluyen:
- sentirse apático, triste o decaído
- tener menos energía
- cambios en el apetito (especialmente antojos por cosas dulces y carbohidratos)
- dormir más de lo habitual
Por tal motivo, para evitar que el sistema autoinmune se debilite y también para evitar esos kilitos de más atribuibles a la época invernal, te presento los diferentes estilos de caminata que puedes practicar ya y que no requieren de ningún entrenamiento ni equipo especial. Sólo es necesario que tengas un par de zapatos cómodos y la disposición para salir de la cama (¡a pesar del frío!).
Tipos de caminata
- Caminata recreativa: no es más que un paseo relajado para socializar o disfrutar de la naturaleza, con un ritmo lento y sin presión.
- Caminata rápida/deportiva: es una caminata a un ritmo más acelerado para mejorar la condición física, puede emular la caminata atlética que es una modalidad olímpica.
- Marcha nórdica: requiere bastones especiales para trabajar el cuerpo completo, quemar más calorías y reducir el impacto en las articulaciones.
- Caminata de intervalos: alterna entre caminar a un ritmo rápido y uno más lento para aumentar la intensidad y la quema de calorías.
- Caminata en pendiente: Se realiza sobre superficies inclinadas, como cuestas o una corredora con inclinación, para un entrenamiento más intenso en piernas y glúteos.
- Senderismo: propiamente el término se refiere a caminar por senderos naturales (montaña, rivieras, largas distancias o en nieve). Sin embargo, también puedes practicar este tipo de caminata al explorar a pie una ciudad (senderismo urbano) o bien, caminando en entornos distintos como un desierto o playa.
- Caminata con peso o rucking: consta de caminar con una mochila o peso en la espalda para aumentar la resistencia.
- Caminata CHI: técnica que promueve el equilibrio y la conexión entre cuerpo y mente.
- Caminata hacia atrás: caminar en dirección opuesta a la normal, puede ser beneficioso para trabajar músculos que no se usan habitualmente.
- Caminata japonesa: estilo de caminata que intercala intervalos de caminata a paso rápido (en la que el habla se dificulte un poco) con caminata a paso moderado (hablar es cómodo) hasta completar una secuencia de 30 minutos y se recomienda practicarla al menos 4 días a la semana.
- Caminata 6-6-6: es una técnica nueva que establece un protocolo en función del número 6
- 6 minutos de calentamiento
- 60 minutos de marcha a paso veloz
- 6 minutos de calma
- Debe practicarse a las 6am o 6pm rigurosamente por 6 días a la semana
Pero lo importante no es el estilo de caminata que decidas practicar, sino que te muevas y que comiences a notar los beneficios. Pero, por si aún dudas si debes hacer ejercicio o no durante esta época de invierno, te recuerdo los beneficios que cualquiera de estas prácticas te proporciona en sesiones de 30 minutos al día durante 5 días a la semana:
- Mejora la circulación: al moverte aumentas el flujo sanguíneo, lo que ayuda a mantener las extremidades calientes y previene la formación de coágulos.
- Aumenta la temperatura corporal: al hacer ejercicio generas calor, lo que ayuda al cuerpo a mantener su temperatura interna en un rango seguro.
- Fortalece el sistema inmunológico: la actividad física regular puede reforzar las defensas del cuerpo, haciéndolo más resistente a las infecciones respiratorias.
- Quema de grasas: caminar a paso moderado/rápido ayuda a reducir el peso corporal y mantener un peso saludable.
- Función cognitiva: mejora la concentración, la memoria y la función cerebral, e incluso podría disminuir el riesgo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.
- Mejora el estado de ánimo: el ejercicio libera endorfinas, que son conocidas como las «hormonas de la felicidad», y puede ayudar a combatir la «depresión invernal» o el bajón anímico asociado con la falta de luz solar.
- Reduce antojos: estar en movimiento disminuye los antojos de dulces y otros alimentos azucarados.
- Promueve un mejor sueño: la actividad física regular durante el día ayuda a regular los ciclos de sueño, lo que facilita un descanso más profundo y reparador por la noche.
El estar fuera de casa y hacer ejercicio no significa que descuides tu salud, ¡por el contrario!, aunque tampoco hay que exagerar ni exponerse a temperaturas demasiado bajas para evitar padecer hipotermia que ocurre cuando la temperatura corporal cae por debajo de los 35°C. Para ello, te sugiero que te vistas por capas e ingieras líquidos calientes como tés, infusiones, sopas o caldos que te ayudarán a mantenerte caliente.
Así que ya lo sabes, para pasar un invierno sin enfermedades ¡hay que moverse! cuidándonos de las bajas temperaturas.
¡A tu salud!
|Mónica Velasco
Yogui + terapéutico, Health Coach Holística & Funcional+ terapeuta en barras de access
Fundadora de www.reverdeser.com.mx





























