Este sábado, celebramos el día de la madre, por eso quise escribir este artículo, precisamente como un recordatorio que ser mamá es un trabajo a tiempo completo. Es un trabajo 24/7, cansado, estresante y muy incierto porque tus planes no dependen de ti, sino de las personas que llamas hijos, -sobre todo cuando son pequeños-.

Claro que ser madre es el acto de amor más grande que una mujer puede experimentar, pero junto con ese gran amor viene una gran responsabilidad, gran trabajo y una carga mental enorme.
A veces, te olvidas de ti, de tus cosas, de cuidarte, desayunar y en algunas ocasiones, (aunque nunca me ha pasado), hasta de bañarte. Hoy que estamos a poco de celebrar el día de madre, he pedido de regalo solo dos cosas:
Pasar un dia relajado, sin limpiar, cambiar pañales o arreglar casa. Levantarme más tarde, sin preocupaciones. No soy muy partidaria de las flores aunque me encantan. No quiero nada porque afortunadamente tengo suficiente de todo, no quiero nada para la cocina -muy pocas mamás quieren utensilios de cocina, así que no regales eso- y por un día solo quiero paz.
Ser mamá es maravilloso, pero no todos los días quiero serlo. A veces estoy sobrepasada por el estrés, el cancancio, mi trabajo y todas las actividades de casa y de los niños. Así que lo único que quisiera es desaparecer un par de horas, poder bañarme tranquilamente sin llanto ni gritos, salir con la única amiga que tengo en Monterrey o simplemente tener una date a solas con mi consciencia.
Hoy quiero aprovechar esta fecha tan importante para visibilizar el gran reto de la maternidad. Porque las mujeres que somos mamás muchas veces dejamos de ser todo lo demás para concentrarnos en ese gran papel, porque tenemos responsabilidades que nos toman por sorpresa, porque sinceramente nunca estamos preparadas, porque estamos agotadas. Tenemos miedo a regarla y en algunos casos, estamos solas. Porque podemos caer en depresión, vivimos con ansiedad y con añoranza de volver a ser quienes éramos antes de ser madres.
Con este panorama no quiero decirte que todo es malo, por supuesto que no, ahora eres una persona que no tenias ni idea que existía dentro de ti, con nuevos retos pero también con muchos más grandes sueños y seguramente tienes más ganas de vivir y de crear grandes cosas porque ahora tienes a tus hijos.
Se que si tú vives la maternidad como yo -y como muchas- hoy es el día perfecto para regalarte paz, descanso, un hobbie, un día de spa, una mañana de tranquilidad, un libro, una vela aromática, una experiencia que te permita descansar pero, por favor, no lo hagas solo por esta fecha, hazlo todo el año, date el tiempo necesario para ver por ti, cuidarte, disfrutar tiempo a solas, practicar un hobbie porque eso te ayudará muchísimo a ser una mamá presente más feliz y sin tanta carga mental.
Si tienes con quien dejar a tus hijos -un día aunque no sea 10 de mayo- regálate un tiempo para ti, para despejarte y disfrutar. Ve al cine, sonríe y relájate, porque hacerlo sin tus hijos también está bien y lo tienes permitido, porque además es necesario por salud -mental y física-, es importante para seguir conectando contigo misma.
Cuando tengas dudas, solo piensa que eres mamá y que tu instinto te ayudará a encontrar la respuesta correcta, se la primera en tenerte paciencia infinita porque cada día estas aprendiendo y estas creciendo como madre. Vive un día a la vez, disfruta de los momentos, vive en el aquí y el ahora. Y disfruta los desafíos que te pone la vida frente a ti; vuévete tu mejor amiga y tu gran porrista porque tu vida es maravillosa con todo el caos que hay a tu alrededor cada día.
¡Feliz Día de la madre!
Diana Calderón
Instagram @soydianacalderon
E-mail holadianacalderon@gmail.com















