El 21 de marzo se celebra el equinoccio de primavera en el hemisferio norte, dando paso a la estación del año con días y noches con la misma duración de 12 horas cada una.
Desde tiempos inmemoriales, las antiguas civilizaciones utilizaban sus conocimientos en astronomía para determinar el momento en que la posición del sol se situaba exactamente sobre el ecuador con la finalidad de determinar el inicio del ciclo agrícola, la renovación de la vida y el equilibrio del cosmos.
Tan importante es el sol para los humanos que, varias de estas civilizaciones construyeron monumentos y edificaciones (pirámides) para honrar al dios Sol, celebrar la abundancia de las cosechas, la fertilidad de la madre Tierra (y de las personas) y el equilibrio perfecto entre el cielo y la tierra.
Para los budistas, el equinoccio de primavera no pasa desapercibido. Al igual que para los mayas, aztecas, egipcios y persas, esta época del año es de suma importancia cultural, agrícola y espiritual, representada por el festival de los colores o Holi, que simboliza el fin del invierno, la llegada de la renovación y la victoria del bien sobre el mal.
En términos espirituales, los budistas (específicamente en la India) utilizan este tiempo para perdonar, olvidar conflictos, reparar relaciones rotas y limpiar las impurezas emocionales del pasado.
Ahora bien, en Occidente se tienen varios rituales que tanto en la antigüedad como hasta nuestros días se llevan a cabo para dar la bienvenida a esta época del año, con la finalidad de renovar la energía, limpiar el hogar y atraer abundancia.
Actualmente en México, muchos de los rituales que se practican tienen su origen en las prácticas de nuestros antepasados e incluyen sahumerios con hierbas, baños de purificación, plantar semillas, decorar con flores amarillas y vestirse de blanco. También hay quienes acostumbran subir a la Pirámide del Sol en Teotihuacán para recibir directamente la energía del sol y renovarse.
Pero…tranquil@!, no es necesario que escales nada ni vayas lejos para renovarte ya que hay cosas sencillas que puedes hacer en tu propio hogar para llenarte de energía, purificarte y darle la bienvenida a la primavera.
Te comparto algunas ideas:
- Sahumerio: consta de limpiar profundamente la casa utilizando el humo de hierbas (ruda, romero, lavanda o palo santo) para eliminar la energía estancada del invierno.
- Baños de purificación: sumergirse en una tina con agua y cáscaras de naranja, flores amarillas y alguna hierba (salvia, ruda o eucalipto). Si no tienes tina, puedes preparar una infusión con estos elementos y rociar tu cuerpo con ella para limpiar la energía personal tras el baño habitual.
- Siembra de intenciones: no es más que sembrar semillas de girasol o albahaca visualizando metas y proyectos que deseamos que florezcan en la nueva temporada.
- Altar de primavera: crear un pequeño altar con flores amarillas, cuarzos y velas blancas para lograr el equilibrio energético.
- Escritura de nuevos comienzos: escribir en un papel todas aquellas costumbres y hábitos que se quieren cambiar. Este papel debe quemarse y visualizar la renovación que se quiere lograr.
- Vestirse de color blanco: para recibir la energía del sol y renovarse.
Si no te parece atractivo ninguno de estos rituales, te puedo recomendar la práctica Surya Namaskar (saludos al sol) que es una secuencia de 12 posturas que se realiza con la finalidad de agradecer al sol la energía y calor que nos brinda cada día. Los budistas recomiendan que durante el equinoccio de primavera esta secuencia se repita 108 veces. Sin importar cuántas veces realices la secuencia, los beneficios físicos, mentales y espirituales que lograrás al practicar esta secuencia son:
- Fortalece y tonifica los músculos
- Aumenta la flexibilidad de la columna vertebral
- Mejora la circulación sanguínea
- Estimula la digestión
- Acelera el metabolismo
- Regula las glándulas endocrinas
- Reduce el estrés al coordinar el movimiento con la respiración
- Mejora la concentración y la memoria
- Revitaliza el cuerpo
- Reduce la ansiedad y el insomnio
Te comparto el gráfico que describe una ronda de Saludo al Sol para que identifiques los movimientos del cuerpo. Para lograr los beneficios descritos debes saber que la respiración (inhalación o exhalación) debe acompañar a cada movimiento.

Realices o no algún ritual, practiques yoga o no, todos los humanos, nos beneficiamos de la luz solar ya que su energía nos brinda bienestar emocional, ya que potencia la producción de la serotonina (hormona de la felicidad).
Así que este 21 de marzo, haz lo que te haga sentir mejor, pero no olvides que tu cuerpo requiere movimiento, alimentación saludable y prácticas que permitan disminuir el estrés para estar bien.
Te deseo una cálida primavera logrando la renovación energética en tu mente, cuerpo y espíritu.
¡A tu salud!
Mónica Velasco
Yogui + terapéutico, Health Coach Holística & Funcional; Terapeuta en Barras de Access
Fundadora de www.reverdeser.com.mx




























