Si eres fumador activo, seguramente tendrás en tu lista de propósitos el dejar de fumar y aunque lo has intentado varias veces terminas recayendo o claudicando a la menor provocación. Por eso, este año te comparto varias razones y motivos por los cuales te conviene dejar este hábito tan nocivo de una buena vez.

Pero, antes de comenzar, es necesario que primero (re)conozcas los riesgos que conlleva el continuar con este hábito:
- La nicotina (sustancia activa de muchos productos) tiene impacto negativo en los pulmones, sistema cardiovascular y cerebro ya que activa los circuitos de recompensa del cerebro, generando sensación de placer al estimular la liberación de dopamina y adrenalina que contribuyen a la dependencia a esta sustancia.
- El consumo de tabaco produce alteraciones en otros sistemas y órganos como: piel, dientes, sistema digestivo y sistema inmune.
- Los cigarros además de nicotina, contienen alquitrán, monóxido de carbono, arsénico, cadmio, cianuro, formaldheído, amoníaco, etc. todas ellas sustancia altamente cancerígenas que no solo causan adicción sino que además, dañan el ADN de las células.
¿Cigarro o vape?
Dado que fumar ya no es tan bien visto por la sociedad, los adictos al tabaco han recurrido a los vapeadores como sustituto de los cigarros convencionales, pero…¿son buenos?
La realidad es que no. De acuerdo con estudios científicos, los vapeadores o vapes no constituyen un reemplazo de los cigarros y tampoco deben considerarse como una alternativa para dejar de fumar.
Contrario a la creencia popular, los vapeadores si contienen nicotina (y otras muchas sustancias) que ponen en riesgo la salud de quienes los consumen. Por si fuera poco, estos dispositivos son susceptibles de explotar por problemas con las baterías causando lesiones graves.
Sea cual sea el producto de tabaco que consumas…¡te conviene dejar de fumar!
Estrategias para dejar de fumar
Primero que nada…debe haber un deseo real y firme para dejar este hábito. De nada sirve lo que se diga, lo que se lea o la información que se reciba si no hay un propósito y deseo real para hacerlo.
Una vez que se tenga la firme intención de hacerlo será más fácil dar el primer paso:
- Establece una fecha para abandonar este hábito
- Haz una lista de los motivos por los cuales fumas e identifica las situaciones que “disparan” tu consumo, por ejemplo: estar aburrido, sentirte estreñid@, estar ansioso, nervioso o deprimido, en reuniones sociales con amigos, al estar en el tráfico, etc.
- Enlista los beneficios que te brinda fumar vs una lista de los riesgos a los que te expones por hacerlo.
- Haz un plan e informa a tus amigos, familiares y conocidos que estas dejando de fumar. Informarlo te permitirá sentirte más comprendido y que la gente a tu alrededor sepa por lo que estás pasando.
- Desházte de todos los cigarros y productos de tabaco que tengas.
- Limpia tu ropa, muebles y todo aquello que guarde el olor a humo de tabaco
- Cambia tus rutinas: si tomar café dispara tus ganas por un cigarro entonces cambialo a un vaso con agua o una taza de té o bien, antes de una junta o situación que te genera estrés realiza ejercicios de respiración en lugar de encender un cigarro.
- Ocupa tus manos en otras cosas: muchas veces no sabemos qué hacer con las manos y nos encontramos prendiendo un cigarro. En lugar de eso, realiza crucigramas, aprende origami, moldea plastilina, etc. Tejer o coser son actividades que también pueden funcionar.
- Si notas que fumas para dar por finalizada una comida te recomiendo que mejor des un paseo. Mantenerte activo no solo te da beneficios físicos sino que calma la mente y ayuda a disminuir el estrés.
- Modifica tu estilo de vida: puedes sustituir el placer de fumar por algo más saludable como: tener snacks saludables (apio, pepino, zanahoria), masticar canela, hacer ejercicio moderado. RESPIRAR.
- Arma una alcancía: por cada día que logres pasar sin fumar, deposita el dinero que habitualmente gastarías en cigarros. ¡Te sorprenderá ver cuanto dinero puedes ahorrar e invertir en otras cosas!
- No te agobies pensando lo difícil que es…por el contrario, piensa en cuantos días puedes vivir más sin fumar.
Finalmente, si te sientes muy mal y no crees poder sol@, acude a los centros de salud en donde te podrán orientar con otras terapias (como hipnosis) o te podrán proveer de medicamentos para combatir el síndrome de abstinencia. Si necesitas ayuda y estás en México puedes llamar al 01800 911 2000 para recibir atención especializada.
Dejar de fumar no es fácil pero tampoco es imposible. Tu salud y la de los que amas te agradecerán este cambio tan importante.
¡A tu salud!
Mónica Velasco
Yogui + terapeútico, Health Coach Holística & Funcional; terapeuta en barras de access
Fundadora de www.reverdeser.com.mx















