Autismo y alimentación, ¿cómo se relacionan?

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Por: Mónica Velasco

Durante el mes de abril hay varios festejos y fechas importantes qué celebrar  como el Dia Mundial de la Salud (7 de abril), El día del Autismo (2 de abril) y claro, el Día del Niño (30 de abril).  Y por ello, he decidido juntar todos estos temas para hablar no solo de los festejos, sino de la importancia que juega la alimentación en la infancia, pero sobre todo en las personas diagnosticadas con Trastorno del Espectro Autista.

 

Y para ello, es importante dar una breve introducción a lo que es el autismo:

De acuerdo con los datos publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Trastorno de Espectro Autista (TEA) es una condición de salud mental que afecta a 1 de cada 127 personas. Es una condición permanente de neurodesarrollo que puede pasar desapercibida ya que las características de interacción social y comunicación que las personas presentan son variables y pueden evolucionar con el tiempo, de ahí la importancia de tener un diagnóstico adecuado desde temprana edad. Sin embargo, dado que no siempre hay diagnósticos tempranos, (por diversas razones) mucha gente vive con esta condición, logrando adaptarse y funcionar en sociedad, cuando su TEA lo permite.

Aunque no se ha descubierto una única causa imputable a esta condición, se cree que los factores genéticos y ambientales a los que se exponen los padres durante la gestación y/o las condiciones del parto, pueden ser determinantes para que una persona presente este trastorno. El consumo constante de químicos, la exposición a metales pesados o complicaciones durante el parto pueden ser factores influyentes para el padecimiento de esta condición.

Dentro de las características más frecuentes del TEA se observan:

  • Dificultad para interactuar socialmente (poco o nulo contacto visual, gestos o expresiones;)
  • Repetición de patrones con dificultad para aceptar cambios en rutinas
  • Problemas de lenguaje que incluyen: retraso en producción de lenguaje, nulo entendimiento de ironías o metáforas.
  • Movimientos estereotipados y reacciones inusuales e intensas; rigidez muscular,
  • Manifestación de intereses profundos, intensos y específicos por un tema determinado
  • Indiferencia o hipersensibilidad al dolor, temperatura o al sonido; problemas sensoriales (olores, texturas, sabores)
  • Dificultad para entender e interpretar normas y/o emociones de otros
  • Rechazo a alimentos por textura o apariencia; incapacidad para probar alimentos nuevos* o predilección por alimentos de un solo color o textura

Y es este rechazo a los alimentos por su textura o apariencia aunado a la incapacidad para probar alimentos nuevos lo que clasifica a estas personas como “comedores selectivos” o “picky eaters”. Sin embargo, en ocasiones las personas que padecen TEA también desarrollan otros malestares tales como: reflujo, estreñimiento, esofagitis, diarrea,

Y bueno, todos los seres humanos somos selectivos y tenemos preferencias por distintos alimentos, pero estas personas se “casan” con un alimento y no están dispuestos a comer otra cosa más que dicho alimento, por ejemplo: galletas. Esto no solo representa un problema de desnutrición, sino que afecta considerablemente el desarrollo de la persona, ya que la alimentación y la salud intestinal influyen en muchos de los síntomas asociados.

Dado que el autismo no se cura, la medicina funcional se enfoca en mejorar la función metabólica, intestinal y neurológica para una mejor calidad de vida.

Ya en otras ocasiones hemos hablado acerca de la estrecha relación que existe entre el cerebro y el sistema digestivo, y en cuanto a TEA se refiere, esta relación cobra mayor importancia, ya que los problemas digestivos que estas personas presentan influyen en sus niveles de irritabilidad, problemas de conducta, dificultades de sueño y falta de concentración, haciendo que sus comportamientos y reacciones sean menos fáciles de controlar o contener.

Además, se ha observado que estas personas presentan más sensibilidad a algunos alimentos que se consideran inflamatorios, como gluten y caseína,  provocando permeabilidad intestinal que activa procesos inflamatorios sistémicos que afectan al cerebro.

¿Cómo ayudar a las personas con TEA?

Dado que la hora de la comida con estos niños puede ser todo un desafío,  se recomiendan las siguientes acciones para lograr que poco a poco acepte la inclusión de nuevos alimentos con la finalidad de que ingiera los nutrientes necesarios para su desarrollo como: magnesio, hierro, zinc, omega3, complejo B, entre otros.

Algunos tips para que tu hij@ poco a poco acepte nuevos alimentos son:

  • Mirar juntos fotografías o imágenes de alimentos (digitalmente o impresos) para que después con tu ayuda tu hij@ pueda elegir en el supermercado un nuevo alimento que quiera probar.
  • Cocina en casa y permite que tu hij@ manipule el alimento la primera vez que se lo presentes. Es muy importante que le permitas tocar, oler, lamer, aplastar, embarrar o lo que sea que quiera hacer con éste para que poco a poco vaya aceptándolo en su dieta. No lo forces a comerlo si no demuestra interés en hacerlo.
  • Introduce alimentos similares a los que tu hijo ya acepta. Si tu hijo come galletas de chocolate, entonces permítele probar galletas de avena con chocolate para que poco a poco comience a aceptar y familiarizarse con otras variedades.
  • Alienta a tu hij@ y felicítale por cada logro que tenga. No minimices su esfuerzo (aun si solo manipula pero no lo come)
  • Mantén la rutina. Para los niños con TEA es fundamental sentirse seguros y confiados sabiendo qué pasa y qué sigue.
  • Repite varios días seguidos la manipulación/introducción del mismo “nuevo” alimento hasta que logre aceptarlo antes de que introduzcas más alimentos nuevos. El no poder predecir las cosas le genera estrés y hace que la hora de la comida sea más difícil para él (y por ende también para ti).

Desafortunadamente el autismo no es curable y aunque la alimentación no es la causa del trastorno, si influye considerablemente en el bienestar, salud digestiva y conductas del individuo.

Por último, debes saber que no estás sola. Si necesitas ayuda para que tu hijo con TEA logre ampliar su ingesta alimentaria, puedes acudir con un nutriólogo especializado en nutrición funcional, microbiota y dietas libres de gluten y caseína.

Espero que esta información te resulte útil y la compartas con quien la necesite.

¡Feliz día del niño!

Mónica Velasco

Yogui + terapéutico, Health Coach Holística & Funcional; Terapeuta en Barras de Access

Fundadora de www.reverdeser.com.mx

 

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¡Hola!, soy Mónica Velasco. Fundadora de Reverdeser.com.mx Administradora de empresas, traductora, health coach holística funcional egresada de IIN con especialidad en salud intestinal por el ISFMC. Yogui certificada con 200 horas de práctica. Creé la página www.reverdeser.com.mx en la que ofrezco programas individuales y grupales, talleres, cursos, pláticas, recetas, artículos de interés, tips y consejos para tener una vida más sana, más plena y más feliz. Me apasiona comunicar y compartir contenido de valor que ayude y empodere a otras personas a tomar decisiones mejor pensadas, a abrir su conciencia y a redefinir su felicidad. Casada desde hace 20 años y madre de 3 hijas. Me puedes seguir en www.reverdeser.com.mx y en redes sociales.