Por: Dr. Pablo Fernando Ocampo 

 

La Rinoplastia es un procedimiento quirúrgico destinado a resolver dos problemas
principalmente: uno estético y el otro funcional.

De esta manera, el funcional se refiere a mejorar la función ventilatoria, en cuanto a
respiración se refiere, realizando procedimientos en el tabique septal y los cornetes. El
estético se refiere propiamente a mejorar la apariencia del rostro armonizándolo por medio
de la modificación de las estructuras nasales que conforman la nariz, los cuales tienen como objetivo adelgazar, definir y proyectar la punta nasal, así como quitar la giba nasal para dejarla recta.

Para esto es necesario tomar en cuanta el tipo de nariz con el que cuenta cada paciente
y hacerle saber si sus expectativas con respecto al procedimiento son factibles de realizar
para que de esta forma pueda alcanzar su meta, de caso contrario se le debe orientar sobre como sería un aproximado en la resultante de su nariz.


Para lograr los objetivos de la cirugía hay dos procedimientos base: la cirugía abierta y la
cerrada.

La abierta requiere realizar una inclusión en un lugar visible con una cicatriz
resultante posterior al procedimiento y para la cual hay indicaciones bien establecidas de
pacientes candidatos a dicho procedimiento.

La cerrada realiza incisiones en zonas no visibles, por ende no deja cicatrices visibles y al igual que la abierta, tiene indicaciones precisas de pacientes candidatos a dicho procedimiento.

Previo a la realización de la cirugía, se deben de realizar consultas en las cuales se
mandan estudios para ver las estructuras nasales, así como revisar los estudios de
laboratorio solicitados para verificar que el paciente se encuentra en las condiciones
óptimas para realizar el procedimiento y de ésta forma armar el plan quirúrgico.

El proceso de recuperación es prácticamente el mismo en ambos procedimientos (tanto
abierto, como cerrado), consta de 5 semanas utilizando una férula nasal blanda la cual tiene como objetivo disminuir la inflamación y mantener el moldeado conferido durante la
cirugía, abstenerse de realizar ejercicio por un período de 6 semanas y evitar exponerse al
sol y a altas temperaturas. También deberán evitarse movimientos bruscos, recibir golpes
en la nariz, así como el uso de lentes de armazón.

 

Recuerda siempre acudir con un Cirujano Plástico Certificado para la correcta realización
de tu procedimiento.