Día Mundial de la Alimentación

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Día Mundial de la Alimentación
diabetes y obesidad

Por: Mónica Velasco

Desde1981, la ONU proclamó el 16 de octubre como el Día Mundial de la Alimentación con la finalidad de que todos los países miembros tomaran conciencia de la problemática e intervinieran para erradicar la desnutrición en el mundo.

Sin embargo, en las últimas décadas el enfoque se ha ampliado ya que no solo se trata de erradicar la desnutrición que aqueja a los países más pobres, sino que ahora se suman esfuerzos globales para combatir la obesidad, el sobrepeso, la diabetes tipo 2 y desnutrición en los países desarrollados y tercermundistas, al tiempo que se provee y garantiza seguridad y sanidad alimentaria cuidando los recursos naturales.

La paradoja…

Resulta contradictorio y hasta un tanto absurdo que existan en el mundo poblaciones enteras que padecen hambre y desnutrición, mientras que en otras partes del planeta existen países que lidian con el desperdicio, la sobredemanda y el sobreconsumo. Así, la escasez y la abundancia orbitan en la misma esfera.

Esto es cada vez más evidente, debido, no solo a las condiciones geopolíticas de cada economía, sino a los efectos del cambio climático que también repercuten en la forma en que los alimentos se producen, distribuyen y consumen.

De tal forma, de acuerdo con los datos publicados por la ONU, existen 673millones de personas que padecen hambre1 y 900 millones de personas en el mundo tienen obesidad y sobrepeso, de esta última cifra el 35.5% son niños menores de 5 años2.

Estas cifras son preocupantes ya que tanto los padecimientos de un extremo (desnutrición) son alarmantes, como los casos en los que el sobrepeso y la obesidad ganan terreno de manera acelerada y constante en países tercermundistas como el nuestro. Cabe aclarar, que la FAO enfatiza la desnutrición como la falta de alimentos disponibles para una población en particular. Sin embargo, el concepto de desnutrición se puede ampliar mucho más, ya que, como lo establece la OMS, “la escasez y falta de alimentos, así como una ingesta calórica elevada ofrecen la misma cara de la moneda que se traduce en una ingesta insuficiente de nutrientes (proteínas, vitaminas, minerales) que afectan el desarrollo físico y cognitivo de las personas”.

Pero el problema es más extenso de lo que aparenta porque no solo se trata de tener alimentos disponibles para todos o de enseñar a comer de manera nutritiva a la población. El problema es que hemos degradado las tierras de cultivo, las condiciones agrícolas y los pagos no son iguales para hombres que para mujeres, siendo las mujeres quienes reciben hasta 15% menos en comparación3 con los hombres. Adicionalmente, el uso excesivo de pesticidas, fungicidas y químicos arrojados /rociados a los cultivos para el control de plagas contamina las cosechas haciendo que 600 millones de personas en el mundo enfermen y otros miles mueran año tras año.

Por si fuera poco, las emisiones de tipo invernadero que caracterizan a la industria ganadera han ido en aumento año con año, lo que altera el medio ambiente y evita que la tierra sea capaz de regenerarse.

Finalmente, tenemos el tema del desperdicio que consta, no solamente de los alimentos que no se consumen o se consumen a medias, sino de aquellos que se pierden durante la cosecha, transporte y venta sumando hasta 30% de los alimentos de manera anual.

¿Qué podemos hacer?

Independientemente de los esfuerzos realizados por los diferentes gobiernos, organismos y dependencias internacionales, así como diversas industrias a nivel mundial, es necesario que se cree conciencia individual y colectiva que permita que se aminoren los efectos ocasionados por este problema.

Por tal motivo, se sugiere que la población en general considere y ponga en práctica las siguientes recomendaciones:

  1. Cuidar los recursos naturales: no desperdiciar agua, no tirar basura en las calles ni contaminar ríos, lagos o mares. Ayudar a proteger los suelos y la biodiversidad, son tan solo algunas de las cosas que podemos hacer para evitar que nuestro planeta siga padeciendo los estragos de nuestro paso.
  2. Elegir alimentos saludables: este tema ha sido ampliamente discutido en muchos foros (y este no es la excepción), sin embargo, no está de más repetirlo: una alimentación sana hoy evita muchos problemas de salud mañana.
  3. Evitar el desperdicio: es muy fácil olvidarnos de que hay gente menos afortunada que uno y nos parece sencillo tirar a la basura la comida que no comemos, ya sea porque compramos o nos servimos en demasía o bien, porque se descompuso. Evitar comprar, servir y acaparar de más, permite que haya suficiente alimento disponible para otros. Enseñemos mesura a nuestros hijos y prediquemos con el ejemplo, no siempre más es mejor.
  4. Apoyemos la agricultura, pesca y ganadería local: es muy tentador y “fashion” comprar alimentos de lugares remotos pero estas acciones contribuyen a generar más emisiones de dióxido de carbono al ambiente que nos afectan a todos los que vivimos en este planeta. Al preferir y consumir las opciones locales, no solo fomentamos el comercio justo sino que reducimos la huella de carbono en el medio ambiente.
  5. Ayudar a los menos favorecidos: desafortunadamente los conflictos bélicos y las diferencias políticas entre naciones han orillado a miles de personas a emigrar hacia lugares seguros. Estos desplazamientos han ocasionado que haya escasez de alimentos en diferentes partes de mundo. Creemos conciencia sobre esta situación que aunque nos parezca ajena y remota, puede convertirse en realidad para cualquiera. Cooperemos y ayudemos a los organismos internacionales con lo que podamos para que estas personas logren alimentarse lo más nutritivamente posible.

Como puedes ver, el día de la alimentación nos afecta a todos ya que cada uno de nosotros es responsable de lo que adquiere, lo que consume y cómo lo consume. Aprendamos a ser más conscientes de las necesidades de otros y cuidemos el planeta en el que vivimos, ya que es la casa de todos los que la habitamos.

¡A tu salud!

Mónica Velasco

Yogui+terapeutico, Health Coach Holística & Funcional+terapeuta en barras de access

Fundadora de www.reverdeser.com.mx

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¡Hola!, soy Mónica Velasco. Fundadora de Reverdeser.com.mx Administradora de empresas, traductora, health coach holística funcional egresada de IIN con especialidad en salud intestinal por el ISFMC. Yogui certificada con 200 horas de práctica. Creé la página www.reverdeser.com.mx en la que ofrezco programas individuales y grupales, talleres, cursos, pláticas, recetas, artículos de interés, tips y consejos para tener una vida más sana, más plena y más feliz. Me apasiona comunicar y compartir contenido de valor que ayude y empodere a otras personas a tomar decisiones mejor pensadas, a abrir su conciencia y a redefinir su felicidad. Casada desde hace 20 años y madre de 3 hijas. Me puedes seguir en www.reverdeser.com.mx y en redes sociales.